Un sueño nacido en Colombia en 2018 y vuelto necesidad en Europa: ver Latinoamérica en el mundo entero.
Desde Bogotá, con su dinamismo, su caos organizado, una capacidad de mezclar la modernidad de sitios cada vez más impresionante, siempre recordando la historia nacional.
Aquí nacieron las inspiraciones de La Catalina.
La idea nació de las persona, de conversaciones aquí y allá, con gente de allá y aquí. Cada uno con su humor, su forma de rumbear, farrar o gozar. Todos con la misma vibra, algo que iba más allá del idioma.
Son latinos.
¿QUIÉN ES LA CATALINA?
El nombre de la marca hace referencia a Catalina, una mujer que, según la tradición, hablaba varias lenguas indígenas y el español, y actuaba como intérprete y mediadora entre distintas culturas de América. Su papel era el de crear entendimiento entre mundos que apenas se conocían.
Ese es el sentido que le damos hoy a La Catalina: una marca que busca conectar América Latina y Europa a través del textil, el diseño y las historias que hay detrás de cada pieza.
El nombre también tiene un segundo significado para nosotros: así como Catalina fue punto de encuentro entre culturas, La Catalina es el punto de partida de un proyecto más amplio. Con el tiempo, esperamos que otras marcas y proyectos nazcan bajo su nombre.
La América Latina que nos inspira no cabe en una sola imagen. Ni en un solo producto, ni en un solo proyecto. Por eso La Catalina no es una sola cosa. Es una construcción hecha de textiles, de encuentros, de sabores, de espacios. Cada proyecto que nace aquí nace con la misma intención : traer un pedazo de ese continente a donde estés. Para los que crecieron allá y viven acá. Para los que nunca fueron pero siempre sintieron que algo de eso les pertenecía. Para todos los que, de una forma u otra, llevan América Latina en el pecho.